El abuso sexual infantil es definido como cualquier actividad realizada por un adulto con un niño cuya finalidad es la obtención de placer sexual.
El abuso consiste en la búsqueda de satisfacción de un modo perverso e invasivo a través del cuerpo o la presencia de un niño.

El infante es incapaz de discriminar hacia que tipo de actividad, es inducido por el adulto debido al carácter inmaduro de su desarrollo psico-físico y se ve imposibilitado de elaborar lo que sucede en ese momento y dar una respuesta apropiada.
El abuso atenta ante todo contra la libertad de un ser que aun no es capaz de elegir y consentir de un modo racional lo que desea y lo que no.
El que abusa, abusa a sabiendas de la inocencia y del no saber de la victima, aprovechándose de la indefensión del niño.
Los tipos mas frecuentes de abuso son las caricias en las zonas genitales, el coito infligido, es decir conductas con contacto físico, aunque también existe el abuso sin contacto físico.
Este tipo de abuso sin contacto es frecuentemente conocido bajo el nombre de exhibicionismo por parte del adulto o voyeurismo (pedir al niño que realice determinado acto de carácter excitativo para el abusador).
Lamentablemente el adulto agresor suele ser un miembro de la familia o una persona cercana, lo que dificulta a los padres darse cuenta a tiempo.

El abuso sexual se sucede en cuatro etapas:
Fase de envolvimiento:
Momento en que el abusador seduce al niño haciéndole creer que lo que él le propone no tiene nada de incorrecto. Generalmente esta fase va acompañada de presentes (como dulces) para lograr empatía con el niño.
Fase de relación sexual:
De manera creciente el adulto lleva al niño a un nivel cada vez más explicito de relación sexual, comenzando de a poco, hasta llegar a establecer un contacto físico.
Fase del secreto:
El adulto presiona al niño o lo soborna para que este no revele el secreto. Es un momento de grave coacción que desestabiliza al niño.
En esta fase el niño se mostrara retraído, por el temor a decir lo que no debe.
Fase de finalización o supresión:
Momento en que la victima logra reaccionar ante esta situación.
Esta fase corresponde al consecuente desarrollo sexual y psíquico del niño que le permite discernir que esa actividad no era deseada por el, que le provocó sufrimiento, y finalmente es capaz de ponerlo en palabras.
Aun así, la mayor parte de casos de abuso sexual en menores culmina ante la percepción por un adulto de lesiones, conductas anormales, embarazo o enfermedades relacionadas con el contacto sexual prematuro.
En el momento de la cuarta fase la familia entera suele desmoronarse, la reacción instantánea es la de negar, quedar ante un estado de perplejidad y llenar al niño de preguntas intentando que diga que todo es un invento. Luego de esta negación, si la familia reconoce lo sucedido, se entrará en un periodo de recomposición y duelo.

Un ejemplo a modo de síntesis:
J. tiene 25 años, es una joven paciente con graves trastornos psicológicos. Angustia, depresión, inestabilidad afectiva, imposibilidad de formar una pareja, son un un cocktail que debe saborear a diario. Luego de 2 años de terapia psicológica expresa que fue abusada sexualmente desde los 7 años y durante un periodo prolongado por un tío.
J. tuvo miedo de revelar su secreto porque convivía con su tío y sus padres en la misma casa.
Por ese motivo calló su dolor y continúo siendo abusada hasta que su tío se mudó de casa. Luego de varios años de concluida esta penuria, la paciente intentó poner fin a su vida en repetidas oportunidades.
Un tiempo después de estos intentos fallidos, en una entrevista entre el terapeuta, su familia y ella, pudo confesar lo que le había sucedido en su infancia.
La primera actitud recibida por parte de sus padres fue calificarla de trastornada y mitómana. Con el tiempo y el trabajo de terapia fue cambiando la posición del grupo familiar respecto a lo acontecido años atrás.
Los padres se acercaron a su hija y le brindaron la contención necesaria para metabolizar y enterrar esta agonía que había callado durante años.
Hoy, J. goza de total salud, puede relacionarse de modo sano con su entorno y el sexo opuesto y realizar actividades de todo tipo sin dificultad.
La contención, y dar lugar a la escucha sin negaciones, es lo que salva a las victimas de abuso de una vida penosa.




es interesante este articulo.
los padres que lo lean por favor hagan buen uso y sepan comprender lo que ocurre en sus casa con sus pequeñitos
si los niños no quieren quedarse con determinada persona no los obliguen por favor.