Ya empezó el nuevo año, y por consecuencia empezará el nuevo semestre en la universidad y muchos de nosotros no estamos del todo
listos para las inscripciones.
Faltan apenas un par de semanas para entrar a clases y las dificultades son diversas para quienes ya cursamos los últimos semestres. Claro por no prevenirnos o administrar bien nuestras actividades.
Estoy por entrar a mi octavo semestre de la carrera y aún tengo algunos pendientes que no he podido concluir. El servicio social, estancias, practicas profesionales…, en fin, me quedan unas 7 materias y cuatro semestres de servicios y actividades “extra”. En fin, ya no me quejaré de eso porque tengo algo de culpa por dejar todo al último. Adiós trabajo, hola servicios.
La divertida odisea de las inscripciones en línea:
Esta semana que acaba de pasar fueron las inscripciones en línea de la facultad. Siempre me han dado risa esas cosas de la subasta. Que si un grupo que dice que es para 40 termina siendo de 50, que si el día se cambia por problemas técnicos, que si no se puede entrar, que si se cae el sistema (lo más habitual)…, en fin, ésta vez creo que no tuve mucha paciencia.
Para empezar creo que los horarios disponibles deberían estar disponibles por lo menos una semana antes de las inscripciones. Sin embargo casi siempre terminan publicándolos un día antes o hasta el mismo día.
Lo mal diseñada que está la página Web de la UABC:
Después, nunca falta el despistado “diseñador” gráfico –entre comillas, sí, porque hay que ser honestos, las páginas de la Universidad Autónoma de Baja California y sus facultades son horribles- que se olvida de colocar un enlace lo suficientemente visible para que sea intuitiva su localización.
Yo tuve que buscar un poco pero encontré algo de información en la Web de la universidad, así que me inscribí.
La lentitud y problemas de los servidores de la UABC:
Al estar en el sistema de reinscripción tuve el primer problema. Los servidores estaban muy saturados y la página cargaba muy lentamente, como si con el Internet de Telmex no fuese suficiente martirio. Después, al elegir mi primer paquete de materias y ver que salía muy bajo en ese grupo, quise borrar mi paquete pero “big mistake”, nunca debí ni pensarlo.El sistema me borró sólo la mitad de algunas materias –cada materia cuenta de dos “pedazos”, la clase y el taller- y se bloqueaban las materias al marcarme que ya las tenia asignadas pero no estaban visibles y en mi horario no me las tomaban en cuenta.

La ignorancia (estupidez) de los ingenieros de la UABC:
Decidí pues, ir a la facultad y preguntar por el problema a los encargados del laboratorio de cómputo, quizás podrían decirme con quien acudir o que hacer. Al llegar al mostrador le comenté a uno de los encargados mi problema y saqué mi laptop para mostrar el problema.
“El sistema no funciona con mac” me dijo uno de ellos.
Me quedé atónito al escuchar semejante tontería, pero aún así le mostré como podía acceder perfectamente al sistema desde mi Macbook. Se quedó callado por un momento.

“Tienes que usar las computadoras de aquí para que no te falle” me contestó después de unos segundos.
Las anticuadas computadoras de la UABC:
Fui pues a las maquinas del laboratorio. Si, esas computadoras con Windows 2000 e Internet Explorer que no se porqué no reconocen muchos USB. Ahí tuve el mismo problema.
Ya un poco malhumorado por perder la mitad de la mañana, fui y le dije que me recomendara alguien que SI supiera de eso. Me dio el nombre de una maestra.
La mala programación del sistema de inscripciones de la UABC:
Al ir con ella y comentarle mi situación, por fin pude acceder y agarrar mis materias. Me “destrabó” mis materias y me pude inscribir. Claro, no me fui sin comentarle mi experiencia con el siempre fallido sistema de reinscripción, a lo que sólo me contestó “Es que siempre lo programan mal, quien sabe quien lo hace”.
En fin, el cuento de nunca acabar. Espero que a las próximas generaciones no les toquen sistemas de reinscripción supuestamente funcionales en máquinas con Windows 2000, IE y saturados servidores Windows de dudosa seguridad.
Lo más triste es que se jactan en la UABC de tener tecnología de punta y servicios de primera categoría. Si esto es verdad, no quiero imaginarme las universidades que están catalogadas como inferiores a la UABC.





Que podias esperar de la UABC, siempre es lo mismo, es mucho mejor el TEC de Mexicali.